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El primer concierto sin Charlie

El 24 de agosto de 2021 tuvimos otra pérdida de esas que tanto hemos sufrido (y seguiremos sufriendo con intensidad): fallecía Charlie Watts y el mundo del rock se quedaba sin otro de sus iconos. Un mes después, los Rolling Stones iniciaban en San Luis su última gira norteamericana, la que para algunos fans no debería haber tenido nunca lugar.

¿Deberían continuar adelante sin Charlie? El debate, en realidad, ya se había encendido unas semanas antes, cuando se anunciaba que iba a estar indispuesto para esta gira, pero que transmitía todas sus bendiciones al grupo para cumplir con sus compromisos (las fechas ya se habían retrasado por el motivo que os podéis imaginar) y a Steve Jordan, batería y mano derecha de Keith Richards en los X-pensive Winos, para reemplazarle en el puesto.

Aquello ya fue un shock; ver a unos Rolling Stones en escena sin Charlie Watts parecía algo conceptualmente imposible. Así es como siempre había sido y así es como debería ser. Pero lo inevitable y lo inexorable se ciernen sobre todos nosotros por igual, y tenía sentido que un hombre de 80 años no estuviera en forma para la ocasión.

Unos cuantos días después conocimos la dolorosa realidad que se ocultaba tras el anuncio.

Y, de manera casi tan ineludible como el paso del tiempo, el 26 de septiembre empezaba a rodar de nuevo la maquinaria de los Rolling Stones. El No Filter Tour (nombre que desde hace años lleva su gira, al modo del Never Ending Tour de Bob Dylan) tomaba The Dome de San Luis para arrancar con su tramo 2021.

Lo que sonó esa noche fue básicamente lo mismo que en cualquier otro concierto de esta gira eterna. Una estructura hecha de clásicos inamovibles con huecos para alguna sorpresa de por medio (como un excelente Under my Thumb o la reciente Living in a Ghost Town, que mejora notablemente con el groove del directo). El asombro de ver en escena a los que quedan en pie, juntos y llenando los grandes escenarios con el dominio absoluto de siempre.

Pero qué raro se hace ver a Steve Jordan en el hueco de Charlie, qué extraña sensación alterar esa imagen clásica de nuestra cultura popular. Y qué diferentes suenan algunas canciones sin su finura swing, con la contundencia más rockera de Jordan, que afortunadamente no tiene ninguna intención de copiarle (y parece, por cierto, estar pasándoselo de coña).

Tras un comienzo rotundo (Street Fighting Man e It´s Only Rock And Roll), Mick, Keith y Ron se adelantaron para dedicarle unas palabras. Fue un pequeño momento revelador de lo que debería estar sucediendo frente a nuestros ojos pero bien apartado de nuestra vista. El duro momento de decir adiós a un amigo, Keith agarrando fuerte la mano de un Mick notablemente emocionado.

Por lo visto tras los dos primeros conciertos, es una parada que piensan repetir en todas las fechas restantes y que hace que la fiesta se tiña de manera momentánea de tristeza. Porque después, sin dar tiempo al exceso emocional, arremeten con toda su chulería con Tumbling Dice y volvemos a sumergirnos en su ambiente de juerga (y ludopatía).

Mencionaba que este es el principio de la “primera” gira sin Charlie, que finalizará a finales de noviembre, porque parece que no va a ser la última. Mick Jagger sigue teniendo, como podéis ver abajo, mecha para rato y hace poco contaba en Rolling Stone que hay planes para el año que viene.

Así que parece que no tienen intención de parar y que, como decía Keith hace mucho tiempo, ellos son viejos bluesmen destinados a tocar hasta caer. Que solo la enfermedad o la muerte serán capaces de privarnos del milagro de tenerlos encendidos y en activo.

Podéis ver el concierto completo aquí:

 

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